Vuelvo a llamar la atención a los lectores de esta columna sobre esa cualidad que están demostrando los dirigentes del Partido Popular para fingir acciones y sentimientos que realmente no se corresponden con lo que piensan o hacen. Esto, que en definitiva se llama hipocresía, ha rozado durante estos días el esperpento político en un asunto como el del Hospital Materno Infantil, en el que todos estamos de acuerdo pero que, en las circunstancias actuales de asfixia financiera del Gobierno de Rajoy, no se puede reivindicar a golpes de pecho.
lunes, 30 de septiembre de 2013
domingo, 29 de septiembre de 2013
Insensibilidad extrema
El PP ha llegado tan lejos en estos últimos días que ha decidido, otra vez, poner un impuesto a quienes sufren enfermedades graves en una medida, la del copago de fármacos en la farmacia hospitalaria, de la que los socialistas desde la Junta de Andalucía nos negamos a ser cómplices y ya hemos anunciado que no aplicaremos.
Impuesto a la enfermedad
Empiezo el artículo de esta semana con una buena noticia, dentro de tanta mala ofrecida por el PP día sí y día también, si vive en Almería. La Junta de Andalucía se va a negar a ser cómplice del copago en los fármacos hospitalarios impuesto por el Gobierno de Rajoy y ya ha anunciado que no aplicará este repago porque significa, directamente, un ataque a los más vulnerables y a la equidad del sistema sanitario.
lunes, 23 de septiembre de 2013
Almería merece menos hipocresía
Leo con asombro el artículo publicado en este mismo periódico por Javier Arenas, firmado como diputado por Almería, en el que se vanagloria de haberse presentado a las elecciones autonómicas por la provincia como un gesto hacia esta tierra, cuando la verdad es que era todo lo contrario: vino a aprovecharse de ello, a sacar tajada electoral porque no quería presentarse por Sevilla, donde vive. Comparto con Arenas el análisis que realiza sobre los sectores productivos de nuestra provincia y la capacidad que han demostrado los almerienses para lograr un indiscutible liderazgo en materias como la agricultura, la piedra natural o el turismo sostenible. En eso estamos de acuerdo. Pero solo en eso.
domingo, 22 de septiembre de 2013
Un mundo de fantasía
La derecha de este país, la que legisla, la económica, y la mediática, ha comenzado a pintar un mundo de ilusión y fantasía para hacernos creer que la crisis llega a su fin y que los españoles ya podemos darnos por satisfechos. Las palabras pronunciadas por el ministro Montoro en el Congreso de los Diputados, afirmando que España va a asombrar en muy poco tiempo al mundo son, cuando menos, una broma de mal gusto. Hoy por hoy ese discurso, con una tasa de paro insufrible y con decenas de miles de familias abocadas a la indigencia, es un gran insulto a la inteligencia de los ciudadanos de este país y tanto el ministro como el resto del Ejecutivo deberían pedir perdón a los españoles y españolas ante semejante patraña. Nadie se ha beneficiado de ese supuesto gran éxito económico. Nadie, excepto las personas y empresas que se han acogido a la vergonzosa amnistía fiscal.
Inflando globos
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha vuelto a hacer de las suyas esta semana en el Congreso de los Diputados al afirmar que España va a ser capaz de volver a asombrar al mundo muy pronto. Este optimismo que destila el Gobierno de Rajoy, como quien infla globos para repartirlos en una fiesta, contrasta con unas cifras que no por repetidas son menos dramáticas: 650.000 familias sin empleo y sin ingresos; dos millones de personas que llevan más de dos años en paro; jóvenes con la mejor formación de nuestra historia que emigran; estudiantes que abandonan sus estudios porque les han quitado la beca y millones de pensionistas a quienes el Gobierno les va a aplicar un recorte indigno y humillante en sus ingresos. Así se las gasta el PP, a empujón limpio contra los más desfavorecidos hasta arrinconarlos para hacerlos invisibles.
lunes, 16 de septiembre de 2013
Más y mejor educación
Esta semana que ahora termina ha venido marcada para miles de familias almerienses por la vuelta al cole. El regreso a las aulas de jóvenes y niños tras las vacaciones veraniegas no es plato de buen gusto para los pequeños aunque tampoco para los mayores que tienen que hacer frente a gastos extraordinarios en un momento en el que muchos hogares están pasando dificultades. Sin embargo, los problemas económicos no pueden ni deben ser un impedimento para que nuestros hijos e hijas estudien en igualdad de oportunidades.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)