domingo, 13 de septiembre de 2020

Medias, contagios comunitarios y vuelta al cole


Desde hace semanas, el presidente de la Junta de Andalucía, Moreno Bonilla, viene ignorando la grave situación sanitaria que se está viviendo en algunos lugares de la provincia de Almería por el covid.
En agosto, el presidente andaluz vino con Pablo Casado a Balanegra. Lo hizo justo cuando comenzaba el brote de la residencia de mayores de El Zapillo que la consejera de Igualdad ha justificado, después, por la situación de “transmisión comunitaria” que existía ya por entonces en algunos puntos de Almería. En aquella visita a Balanegra para pronunciar su mitin del verano, el presidente vino a decir que en Andalucía íbamos bien, porque estábamos por debajo de la media de casos positivos de España. Mi pregunta, al ver vídeo con sus palabras, fue: ¿Y en Almería? ¿Y en algunos barrios o municipios de Almería cómo está esa media? En aquellas fechas, algunos municipios de la provincia ya estaban, como hoy siguen, muy por encima de la media nacional.

En agosto comenzaban a encenderse las luces rojas y Moreno Bonilla no las quiso ver. Hemos llegado a superar el centenar de ingresados en los hospitales, han fallecido más de 40 personas entre agosto y septiembre, es habitual tener un millar de casos positivos cada semana y Moreno Bonilla sigue sin preocuparse por Almería y sin tomar medidas en aquellos lugares donde hace falta, poniendo con ello en riesgo la salud y la economía de la provincia y demostrando a las claras que lo que aquí pasa no le preocupa lo más mínimo. Ante semejante actitud, sus alcaldes guardan silencio, callan y consienten. Consienten hasta el cierre del Hospital de la Cruz Roja, sin abrir la boca.

Esta semana en el Parlamento, Moreno Bonilla ha vuelto a insistir en que Andalucía tiene la mejor media de contagios del país, ocultando que la media de Almería está por encima de la media andaluza y de la nacional y que algunos municipios concretos de la provincia –que ya se califican como la zona cero– casi doblan la media española.

En algunos lugares de Almería y Málaga hemos pasado de los brotes al contagio o transmisión comunitaria. Los profesionales lo vienen diciendo desde julio, lo han reconocido la consejera de Igualdad y el portavoz del Gobierno andaluz y hasta en algún papel lo han escrito, referido al distrito de la Costa del Sol. Sin embargo, ahora se inventan que una cosa es contagio comunitario y otra transmisión comunitaria, algo que niegan los epidemiólogos.

El caso es que con estas medias, estos contagios y estos dirigentes al frente del Gobierno andaluz ha llegado la vuelta al cole, una vuelta al cole para la que no han hecho ni una obra, ni han adoptado ninguna medida preventiva. Han dejado pasar seis meses sin hacer nada y los profesores se han encontrado los colegios igual que se quedaron en marzo, viéndose obligados a cargar todo sobre sus espaldas.

Las medidas que ante esta situación deberían haber tomado los responsables de Educación son muy simples: distancia en las aulas –algo que se consigue con más profesores y desdobles de grupos–, pequeñas obras y materiales de protección para garantizar la separación, mucha desinfección y limpieza.

En Almería hay aulas hoy con más niños que en marzo, cuando debería ser al revés. Como máximo debería haber 20 por clase y para ello hacen falta más maestros, en nuestra provincia como mínimo 500 más en Primaria y 500 más en Secundaria. El Gobierno de España le ha dado a Andalucía 383 millones de euros para este fin, pero el Gobierno andaluz no está haciendo uso de ese dinero para contratar los profesores necesarios en esta coyuntura de pandemia. Juegan con el lenguaje y, con ello, están jugando con la salud y la economía de Almería y de Andalucía.

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