Que Almería está siendo discriminada por el Gobierno de la Nación en materia de comunicaciones está fuera de toda duda. La batalla de obstáculos que tenemos que sortear los almerienses que queremos salir de la provincia utilizando el transporte público o la odisea que viven los que intentan hacer el camino a la inversa son innegables. Ante esta falta de comunicaciones dignas y asequibles por tren y por avión, que, visto lo visto, va a tardar en solucionarse al menos tanto tiempo como el PP siga en La Moncloa, los almerienses nos merecemos una compensación.