Cualquiera que reciba una herencia sabe que la misma está sujeta a una serie de derechos, pero también a unas determinadas obligaciones. Si trasladamos este concepto al ámbito de la política, podríamos concluir que quien recibe la herencia, más allá de hacerse con unos bienes –en este caso, el gobierno– adquiere también el compromiso de llevar a cabo, al menos, aquello que ya estaba en marcha o aprobado. Estas obligaciones, sin embargo, no han sido atendidas por los distintos gobiernos del Partido Popular que hemos sufrido en Almería.

