domingo, 25 de abril de 2021

Un nuevo desprecio a Almería


Moreno Bonilla ha consumado esta semana el enésimo desprecio de su gobierno hacia nuestra provincia con el cierre del albergue juvenil. Un maltrato que se está cebando en la capital, que ha ido perdiendo servicios e instalaciones con la complicidad del Partido Popular y de un alcalde que ha callado de manera vergonzosa también ante el cierre del centro de actividades náuticas, del hospital de la Cruz Roja o con el retraso en la puesta en marcha del PET-TAC para enfermos con cáncer.


El cierre del albergue juvenil en la barriada de El Zapillo, para convertirlo en centro de aislamiento para migrantes con covid-19, es un una decisión incompresible e injusta, que destila un desprecio absoluto por la situación de total indefensión en la que quedan los trabajadores de este centro y sus residentes.

El albergue de la Junta de Andalucía servía hasta ahora de lugar de estancia para estudiantes, emprendedores y sanitarios que que venían a trabajar a la provincia. Además, cumplía con un fin social impecable, puesto que distintas asociaciones de personas con discapacidad o clubes deportivos eran hasta ahora también moradores habituales de sus instalaciones.

Pues bien, todos ellos, albergados y trabajadores, se encontraron esta semana, de la noche a la mañana, con la notificación de que tenían que desalojar el centro antes de este pasado jueves, sin que se les haya ofrecido ninguna explicación o facilitado alguna alternativa distinta al desalojo.

En el caso de los trabajadores, la solución que se les ofrece es desplazarlos a otras provincias; a los emprendedores del CADE –que fueron reubicados en el albergue el pasado mes de diciembre, tras el cierre de sus instalaciones en el Puerto de Almería– se les invita a trabajar desde sus casas, y a estudiantes y clientes los han puesto directamente en la calle. Un auténtico disparate.

No se puede consentir que un gobierno actúe con tanta improvisación, en lugar de optar por alguna de las alternativas que existen para poder atender a unas personas que han de ser aisladas para atajar la pandemia. El Gobierno de Moreno Bonilla dispone del hospital de la Cruz Roja, cerrado recientemente, o de las instalaciones que posee la propia Junta de Andalucía en Aguadulce, como son el albergue y la residencia de tiempo libre, que están cerradas y pueden ser utilizadas con esta finalidad.

A pesar de existir alternativas como estas, el Gobierno andaluz de PP y Ciudadanos ha decidido cerrar ‘temporalmente’ un servicio en un centro que es completamente viable y que está a pleno rendimiento. Y entrecomillo lo de temporalmente porque mucho nos tememos que este sea el principio del fin del albergue juvenil y la Junta le eche de manera definitiva el cierre.

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