domingo, 21 de julio de 2013

Moción de censura


La moción de censura posiblemente sea el único instrumento adecuado para obligar a Rajoy a hacer lo que debería haber hecho ya y de forma voluntaria, desde que el escándalo que rodea a su partido saltó a la opinión pública, para que en el Congreso de los diputados se pueda debatir y votar si este presidente del Gobierno puede continuar o no. Porque eso es lo que ahora mismo está en cuestión como consecuencia de la actuación absolutamente vergonzosa de los dirigentes del PP de no dar la cara y mirar para otro lado. Esto, que está ocurriendo a nivel nacional, tiene también su particular lectura en Almería donde ni Javier Arenas ni Juan José Matarí, ambos cargos públicos del PP, han dado ni una sola explicación sobre su aparición en los mensajes entre Bárcenas y Rajoy.


Hasta en siete ocasiones el PSOE ha solicitado a Mariano Rajoy que comparezca para dar explicaciones de las gravísimas irregularidades que habría cometido presuntamente el Partido Popular a la hora de financiarse o pagar sobresueldos con dinero negro. Porque quien está contando con todo lujo de detalles todo esto no es nadie ajeno al PP sino la persona que ha estado manejando las finanzas del Partido Popular durante veinte años.

Esta parte, aunque obvia, es importante recordarla: Bárcenas no es un verso suelto, es el autor de una novela negra escrita sobre un lodazal de corrupción, según ha detallado él mismo, del que pocos escaparían en el PP. Los apuntes de esa contabilidad B del ex tesorero de los populares dejan al descubierto una oscura historia de pagos e ingresos a cambio de adjudicaciones de obra pública, sobresueldos escandalosos y la razonable sospecha de la existencia de una maquinaria perfectamente engrasada para supuestamente dispensar dinero de manera indiscriminada a cargos y dirigentes del PP.

Todo esto, que es un monumental escándalo, tiene visos de no desaparecer por arte de magia o por el cansancio de la prensa, los partidos de la oposición o el hastío de los ciudadanos, tal y como inconcebiblemente parece pensar Rajoy que ocurrirá. Al contrario, estamos en un escenario demoledor en el que nuestro país pierde credibilidad a raudales en el ámbito internacional y con un Gobierno discutido por una amplia mayoría de la sociedad española. De ahí que los socialistas hayamos dado un paso al frente para advertir al presidente del Gobierno que o comparece en las Cortes y da las explicaciones que le estamos reclamando o plantearemos una moción de censura. No tiene otra salida.

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